david campaner

En los últimos años estoy trabajando con una idea predeterminada pero utópica. La de un espacio inerte pero con viva propia: un HOTEL. Un espacio representado en diferentes formatos y perspectivas. Así pues, ha sido observado desde fuera y desde su interior. El último paso ha sido ir extrayendo objetos de sus estancias para dar a conocer historias anónimas de sus huéspedes. Un elemento utilizado para poder contar esas historias es una CHAIR que se presenta como elemento impersonal que es caracterizado para dar a conocer una experiencia. Una experiencia intocable o propia ya que se presenta en un espacio cerrado e impenetrable.

david campaner